¿Por qué no es bueno perder mucho peso en muy poco tiempo?

Cuando escuchamos la palabra “dieta”, la asociamos a tortura; a morir de hambre, comer aburrido y sin sabor. Así, es lógico que queramos hacerlas la menor cantidad de tiempo posible; mientras más peso perdamos y más rápido, ¿mejor?.

¿Cuánto tiempo te ha tomado subir de peso? Por lo general, varios años ¿cierto? No puedes pretender perderlo todo en una semana. Además, existe una frase muy conocida “lo que llega fácil, fácil se va”; en este caso, si pierdes kilos muy rápido y sin esfuerzo, lo más probable es que los recuperes rápidamente. Si te prometen una pérdida de peso mayor de 1kg a la semana puedes estar seguro de que una parte del peso perdido será a costa de tus músculos y que las posibilidades de un efecto rebote se multiplican.

¿Por qué no es bueno perder mucho peso en muy poco tiempo?

  1. La mayoría del peso que se pierde es de agua y músculo.
  2. La grasa corporal (que es lo que queremos eliminar) se “quema” en el músculo; si perdemos masa muscular, perdemos capacidad de quemar grasa. Incluso podemos vernos delgados, pero tener un porcentaje de grasa muy elevado y poco saludable.
  3. Al disminuir demasiado las calorías (dietas de menos de 1000 calorías o menos), el cuerpo entra en un estado de “ahorro”: lo poco que recibe, lo aprovecha al máximo. Luego, cuando volvemos a comer “normal” o como antes, todo lo asimila mucho más y recuperamos el peso perdido o incluso ganamos más, lo que es el consabido efecto yo-yó.
  4. La mayoría de estas dietas son restrictivas, no sólo en cuanto a macronutrientes, si no que también limitan los alimentos que podemos consumir o nos permiten una cantidad muy limitada. Y frecuentemente hablan de alimentos permitidos y prohibidos.
  5. Suelen limitar o casi eliminar uno o dos macronutrientes, por lo general, hidratos de carbono o grasas.
  6. Ofrecen (venden) productos o suplementos alimenticios como parte de la dieta.
  7. Recomiendan consumir suplementos de micronutrientes (vitaminas, minerales, omega-3, antioxidantes, etc.), los cuales no deberían ser recomendados sin considerar el estado de salud de cada persona. Además, siempre será mucho más beneficioso consumir los nutrientes como parte de los alimentos, no en cápsulas, gotas, etc.
  8. No nos enseñan a comer, a equilibrar, a cambiar nuestros hábitos y estilo de vida, para poder hacer un cambio duradero y de por vida. Simplemente nos dan un grupo de reglas y pasos a seguir, que muchas veces no tienen fundamentos científicos.
  9. En lugar de enseñarnos a disfrutar de los alimentos, a desarrollar una buena relación con la comida y nuestro cuerpo, fomentan la restricción, el rechazo, la culpa… ¡cuando no hay nada más rico y bueno para la salud que disfrutar de la comida!
  10. No toman en cuenta que un plan de alimentación debe elaborarse específicamente para cada persona, según su historia familiar, genética, composición corporal, estilo de vida, etc. Ni siquiera diferencian sus premisas por grupos específicos, como niños, embarazadas, mujeres lactantes, adultos mayores, deportistas, diabéticos, etc. lo que pueden conllevar riesgos nutricionales y de salud importantes.

De éstas hay muchísimas y cada una vende un concepto “novedoso” para diferenciarse del resto, pero en el fondo ofrecen lo mismo. Hablemos sobre las más conocidas, para rebatir sus teorías.

Dietas detox o depurativas a base de zumos y batidos

¿Cuál es el problema con estas dietas?

  1. El organismo está perfectamente diseñado para desintoxicarnos, no necesitamos ayudas adicionales ni alimentos especiales.
  1. No hay estudios científicos en humanos, que comprueben la capacidad de estos alimentos para eliminar toxinas.
  1. Las frutas y verduras están compuestas por azúcares naturales que, en exceso, se convierten en grasa. Es importante comer 300g de fruta y 250g de verdura en un día, pero con uno de estos batidos se pueden llegar a cubrir las recomendaciones ¡Imagínate beber tres o más!
  1. No aportan suficientes grasas ni proteínas e incluso, los jugos preparados con extractor, no aportan suficiente fibra (una de las principales cualidades de las frutas y verduras).
  1. No incluyen el resto de alimentos: carnes, lácteos, cereales integrales, legumbres, etc. Es decir, son muy bajas en aporte de proteínas.
  1. La fruta y verdura se digiere muy fácilmente, especialmente los jugos; nos hacen pasar hambre, dolores de cabeza, letargia, desvanecimientos, etc.

Dietas ricas o altas en proteínas

Luego están las dietas ricas en proteína y bajas en hidratos de carbono, como la Dukan, Dietflash, Pronokal, Montignac o Disociada, etc. Sus principales características son que proveen listas de alimentos por permitidos o prohibidos, alimentos a libre demanda y productos (batidos, suplementos, etc.). ¿Inconvenientes?

  1. Limitan o prohíben los alimentos que podemos consumir.
  2. Fomentan malos hábitos de alimentación: comer a libre demanda no es saludable.
  3. Generan dependencia de productos y suplementos alimenticios que no son naturales y, por lo general, tienen costos elevados.

Dietas depurativas

La dieta Depurativa o Macrobiótica es un régimen vegetariano (con esto no queremos decir ni mucho menos que una dietas vegetariana para adelgazar no sea saludable), que consta de diez dietas, en las que las cinco primeras van disminuyendo los alimentos de origen animal y las restantes son exclusivamente vegetarianas e incluyen más granos de cereales. Este régimen cerealista no aporta suficiente proteína de buena calidad, hierro, vitaminas A, D, B12, caroteno ni vitamina C. Además, el ácido fítico en la capa externa de los cereales (salvado), dificulta la absorción de calcio y hierro. Estas deficiencias pueden desarrollar en anemia, escorbuto, hipocalcemia e hipoproteinemia.

Dieta del zumo de pomelo o del sirope de ágave

La dieta del zumo de pomelo es muy baja en calorías, lo que genera  hambre, dolor de cabeza, mareos, letargia, etc. y, además, el pomelo interacciona con muchos medicamentos, por lo que son muy peligrosas para quienes están bajo tratamiento con los siguientes medicamentos:

MEDICAMENTO INDICACIÓN EFECTOS ADVERSOS
Felodipina, Nimodipina, Nifedipina, Verapamilo Antihipertensivos Taquicardia, hipotensión
Amiodarona Antihistamínico Toxicidad pulmonar, arritmia, cardiotoxicidad
Simvastatina, Lovastatina Hipolipemiantes Cefales, toxicidad hepática, miopatías, rabdomiólisis
Ciclosporina Inmunosupresor Hepato-nefro toxicidad, incremento en inmunosupresión
Clopidogrel Antiagregante plaquetario Reduce acción buscada
Carbamazepina Anticonvulsivante Incremento de biodisponibilidad, no hay descritos efectos adversos
Midazolam, Diazepam, Triazolam Ansiolíticos Mareos, sedación prolongada
Sertralina, Buspirona Antidepresivos Incremento de las concentraciones plasmáticas
Lopinavir Antirretroviral Interacción estudiada sólo en ratas
Etinilestradiol Anticonceptivo Procoagulante

Fuente: Yamaguchi A, Isolabella D, Ferro L y Politi P. Interacciones relevantes del jugo de pomelo con fármacos. Revisión bibliográfica y soporte para conductas clínicas. Revista de Nutrición. 2016: 128-133.

Cómo perder peso de forma saludable

En resumen, si queremos perder peso y no recuperarlo demasiado rápido, debemos cambiar nuestros hábitos alimenticios y estilo de vida; quizá no veamos resultados tan rápido, pero llegarán. No sólo serán menos kilos, si no también más energía, menos sueño, mejor estado de ánimo, digestión, etc.

La idea es comprometernos y ser conscientes de lo que debemos modificar, pero también disfrutar el proceso y hacerlo un nuevo estilo de vida; dejar de contar calorías y empezar a apreciar los alimentos por ser naturales, por su sabor y por lo que nos aportan nutricionalmente.

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